La incertidumbre es una constante en la historia de la humanidad.
Desde nuestros orígenes, hemos buscado mecanismos para prever y controlar el futuro. En la actualidad, esta necesidad se intensifica ante un panorama económico nacional que presenta desafíos significativos, especialmente para las familias de clase media en México.
Panorama Económico Actual
La economía mexicana enfrenta una serie de retos que han mermado su crecimiento y estabilidad. A pesar de ciertos indicadores que podrían sugerir estabilidad, como la confianza del consumidor y la popularidad presidencial, la realidad subyacente muestra una contracción económica preocupante.
El consumo de bienes nacionales y servicios ha disminuido considerablemente, y la inversión se mantiene por debajo de los niveles previos a 2018.
Además, las finanzas públicas enfrentan presiones significativas debido a déficits fiscales elevados y un endeudamiento creciente. La inversión en proyectos gubernamentales de gran escala, como el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas, ha generado costos considerables sin los retornos esperados, exacerbando la presión sobre el presupuesto nacional.
La industria, por su parte, muestra signos de estancamiento. Sectores clave como la minería, la construcción y las manufacturas han registrado contracciones consecutivas, lo que indica una desaceleración sostenida en la actividad económica.
Relación México-Estados Unidos: Un Factor de Incertidumbre
La relación bilateral entre México y Estados Unidos ha entrado en una fase de tensión sin precedentes en décadas recientes. El regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense ha reactivado políticas proteccionistas y una retórica agresiva hacia México.
La imposición de aranceles del 25% a todos los bienes mexicanos, excluyendo ciertas exportaciones energéticas, ha generado un impacto negativo en sectores clave como la automotriz y la manufactura. Estos aranceles, implementados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, han sido justificados por Trump como una respuesta a la inmigración ilegal y la crisis de opioides en Estados Unidos.
Además, la designación de varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras ha intensificado las tensiones diplomáticas. Esta medida abre la posibilidad de acciones militares unilaterales por parte de Estados Unidos en territorio mexicano, lo que ha sido categóricamente rechazado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha enfatizado la inviolabilidad de la soberanía nacional.